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El Running y el recupero de la confianza

Todo empezó creo que por el año 2008. Yo trabajaba en una Petrolera como asistente en Public Affaires. Tenía un hobby y diseñaba accesorios.

Por aquella época, convocaban a personas en las Iglesias para ayudar a las personas en situación de calle. Fui a anotarme para ayudar, y ahí fue cuando empezó mi calvario.

Un flaco decía estar perdidamente  enamorado de mí, a todo esto yo no lo conocía mas que de saludarlo cuando llegaba y cuando me iba. El flaco estaba casado, pero  creo yo que se había obsesionado conmigo más que estar enamorado porque de verdad que no me conocía.

Me llamaba a toda hora del día, y a veces de noche.  Me invitaba a salir, a comer. Estaba, totalmente descentrado, y desequilibrado. Siempre le dije que no, que no me molestara, la verdad es que mucho carácter no tengo, pero la situación ameritaba palabras bastante mas fuertes que lamento no haber dicho.

El tipo, no parecía mal tipo al principio (digo), mas que nada se veía que estaba muy solo, preocupado, y sin rumbo. Luego de varios meses de acoso, el flaco me llama para decirme que se había separado. Ahí empieza mi pesadilla, creo haber estado en el infierno.

De alguna forma u otra ahora no puedo recordar bien como caí y, terminé saliendo con el, por no se cuanto tiempo, no se si fueron meses que se convirtieron en años.

De verdad que lo estaba pasando mal, ya desde que empecé. Me descalificaba permanentemente, me hacia responsable de todos sus fracasos,  me humillaba. Por el lado contrario, el percibía su propio descontrol por lo que siempre trató de compensar su violencia con regalos importantes, viajes, etc que yo tiraba.

Cada vez que yo recibía un maltrato, ponía distancia, de miles de formas quería poder dejar esa relación, pero mi  incapacidad para poner  límites y miedo me paralizaban. El miedo  (debido a la violencia  que el generaba), se apoderó de mi en toda esta relación, y creo que por el miedo que yo le tenía, era incapaz de ponerle límites, junto a también toda esa pérdida de confianza en mi misma que tuve, que me llevaron equivocadamente a creer todo lo que el me decía, por lo que también mi autoestima había quedado bajo cero.

Las agresiones, y los malos tratos aumentaron con el tiempo. Comencé terapia para que me ayudara alguien a ponerle fin a esto, y también empecé a correr.

Pude ponerle fin, el flaco insistió por mucho tiempo, también me amenazaba, pero estaba más fortalecida  por lo que podía sostenerme emocionalmente. No me fue fácil lo que vino después también, que fue un trabajo importante en terapia, en base a las secuelas. Yo seguía corriendo, si corriendo como una bestia sin tomar ningún ansiolítico, bancandome a mi misma.  Me hice un Plan de entrenamiento, y  en dos meses hice mi primer carrera de 10 km, luego vinieron 21, luego 30 y luego los 42 km. No me fue difícil, porque corro desde los 16 años, pero participar en carreras me hicieron más fuerte emocionalmente, a su vez que me  ayudaron a superarme más a mi misma.

El Puente de Dorrego lo bauticé como el “Puente de la Victoria”, era mi horizonte, ahí tenía que llegar siempre, era mi “punto de llegada”, como en cualquier Maratón, a ese punto tenía claro,  que quería llegar,  aún sintiéndome derrotada, pero con fuerzas suficientes para superarme.

Todas las veces que corría rezaba al mismo tiempo, miraba al Cielo, y me tranquilizaba sintiendo las fuerzas de Dios para correr de la forma que lo hacía. Como forma de agradecimiento también, ofrecía cada uno de mis entrenamientos por personas que tampoco la estaban pasando tan  bien, que quiero mucho. Varios entrenamientos implicaron mucho esfuerzo físico y mental. Dios, el running, la terapia,  mis hermanos y las buenas amistades fueron siempre mis pilares.

Mas que nada quería contarles como el Running me ayudó a recuperarme, a estar fuerte, a recuperar toda la confianza en mi misma que literalmente había perdido.

Ya han pasado creo 6 años de esta historia. Recién hoy lo puedo contar, lo tuve guardado bajo llave por años, me daba mucha vergüenza contar lo que me había pasado. Ojalá este testimonio ayude a otras personas, así como también mi compromiso para poderle devolverle  al Running todo lo que me dio: Mucha felicidad, y miles de sonrisas.

Durante años esperé que este flaco me pidiera perdón, esto nunca pasó. Ahora pienso que mejor, fue perdonarme a mi misma por equivocarme, reconciliarme, y nunca más permitir que me falten el respeto, empezando por mi misma. Porque cuando a uno lo maltratan y se acostumbra pierde muchísima objetividad, y también tiende a maltratarse.

Al año siguiente de haber terminado la relación, me empezó a ir mucho mejor en todo, me dediqué por completo a mi Emprendimiento, compré departamento, en fin me pasaron miles de cosas lindas.

Se puede!

“Espero que tengas suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte humano, suficiente esperanza para ser feliz, las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.”.

C.P.V.P.

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